jueves, 27 de febrero de 2014

Por ti, me perdería.

Unas veces pierdes y otras te pierdes...

Y no sabes lo que amaba el perderme en tu mirada, el echarte de menos aun sabiendo que volverías, tarde o temprano me hacia sonreír, no sabes lo mucho que añoro aquellas risas a tu lado, aquellos llantos compartidos y calmados por tu voz, aquellos te quiero que entre lagrimas leía, aquel grito silencioso que me invadía cada vez que me decías adiós, ese puto momento en el que, a tu lado, lo era todo y cuando te ibas, volvía a la nada, esa última sonrisa que era tuya cada noche, la más fuerte de mis carcajadas y el más sincero de mis llantos, las ganas de vivir que con tu simple hola me dabas, el arreglarme para ver si alguna de esas mañanas podía tener una de tus sonrisas para mi, mía, solo mía..., las ganas de besarte, esas ganas que ni con agua hirviendo se van, tus perfectos y especiales abrazos, las veces que gracias a tus bromas sacaba las risas mas tontas pero también las mas sinceras que guardaba dentro, que te juro que tu eras el único, que gracias a ti sigo aquí, te lo aseguro... 

No sabes la de veces que he agobiado a la gente con tu nombre... tan bonito y tan deseado solo para mi... ni las veces que a tu lado llegaba a ser la chica más feliz sobre la faz de la tierra, ni la de veces que me dormí llorando y me desperté sonriendo, ni todas y cada una de las veces que escribía el te quiero más sincero que jamás había salido de mi boca acompañado de la principal de mis preocupaciones, ni tan siquiera todas las veces que te escribía... en vano, porque sabía que nunca llegarías a leer ninguna, excepto una... 

Hoy es uno de esos días en los que todos los momentos que pasé a tu lado no dejan de dar vueltas en mi cabeza, de todas las palabras pronunciadas, de todas las canciones escuchadas y cantadas, de todas las sonrisas, lágrimas, deseos y anhelos dueños de tu persona, hoy es un día en el que sin ti no, en el que me gustaría mandarlo todo a la mierda, decirte que te quiero, que siempre fue así y que si alguna vez lo dudaste la culpa fue mía, la única opción sincera que me queda es decirte todo lo que siento por otra de las veces más que perdí la cuenta y directamente desaparecer, pero aun así vuelvo a perder... acabo derrotada sobre la cama, queriéndote cada vez más y prometiéndome que no, que hasta aquí, que se acabó; pero no, es ridículo hacerme esa promesa porque a los dos segundos ya me estoy arrepintiendo siquiera de que se halla pasado por mi cabeza y me doy cuenta de que te quiero aun más y no, no se acabó y vuelve a llover en mí. 

Y después de todo esto me doy cuenta de que todo lo bueno gana siempre a lo malo, y más, si eres tu.

Y... ¿hablo en pasado? no hay nada más presente en mi vida...

Me niego a perder todo esto, a perderte, sin ti no, no me da la gana.

A.

No hay comentarios:

Publicar un comentario