Otra de las cosas que espero que ninguna entienda como nosotros.
Ese color fosforito, es promesa, lo juro.
Que hoy ya es once y ya han pasado ocho meses de todo, y cómo no A echándolo de menos. Echandote a ti de menos. ¿Sabes que? Sigo teniendo en mis manos tu regalo cada noche, sigo pintandome las uñas, sigo durmiendome con tu camiseta cada madrugada, sigo saliendo los sábados a las dos de la mañana al jardín a mirar las estrellas para ver si en una de estas apareces por detrás con tu pijama y te tumbas a mi lado mientras me dices que todas esas se quedan pequeñas comparadas con mi sonrisa, que me quieres y me abrazes hasta no soltarme nunca, quedarme a tu lado, apoyada en tu pecho hasta el ultimo día, seria lo mejor de mi vida; sigo escribiendo mientras escucho aquella canacion que me dedicaste y que tatareaste tumbado en mi cama, sigo aquí y por ti juraría que nunca abandonaría pero si se trata de irse quedate tu, yo me voy. Dicen que no hay sitio para los dos y se ve claro quien sobra.
Sigo con la esperanza a trazos y la ilusión a golpes esperando el momento en el que se acabe todo esto, y de una vez por todas consiga ser feliz. Solo pido que sea a tu lado, que hagamos un "para siempre" de verdad. Uno. Que cumplamos nuestras promesas y que no seamos como todos los que ahora las rompen. Tu no eres de esos y yo no soy de las que prometen amor eterno sin sentir nada ni saberlo todo, a ti te lo jure. Que yo quiero y te quiero. Que nunca lo he necesitado tanto ni pedido nada con lágrimas en los ojos y tu fuiste el primero. El primero de tanto. El primero de todo. Ojala fueses también el ultimo...
Sigo mirando a la luna con los mismos ojos que te miraba ti, con la misma mirada de encantamiento, enamoramiento e inociencia que tus ojos me arrancaban con solo un segundo de tus admirables vistas. Sigo llorando cada vez que la miro y sigo sintiéndome frágil sabiendo que siempre me recordara a ti. Sigo admirándola con delicadeza por si acaso se rompe, porque con una de las dos rotas ya vale. Sigo contemplandola con un piano sonando de fondo en mis auriculares, con la manta por encima, con la sonrisa rota y tonta y las lágrimas resbalando por donde siempre fue tu sitio: mis labios.
Sigo queriendote, sigo amándote.
"Siempre tuya.
Siempre mio.
Siempre nuestros."
Mi amada inmortal- L.Beethoven
Siempre me encantó este poema, siempre será mi verdad.
A.
lunes, 10 de marzo de 2014
Todavía quedan de las que aman de verdad.
Bueno, ¿y ahora qué?
Ya he visto que todos son iguales, que ninguno cambiará, todos te manejan a su gusto, acabas dolida, humillada y jodida como ninguna. ¿Y ellos? Siguen y se ríen y siguen haciendo todo lo que tu un día dijiste que no, que nunca habría nadie así en tu vida, y mírate ahora...
Lo siento por su próxima victima, espero que no acabe igual que yo.
Y entonces ahora es cuando llega el supuesto príncipe azul ¿no? Porque después de todo lo pasado, vivido y llorado decides que no, que ya no más, que basta de ser la idiota de turno, la que esta ahí siempre, la que aguanta, la que llora y la que se preocupa de tantas cosas que ya ni nombrarlas puedes o ni siquiera quieres, es cuando, dicen, llega. Pero tu ya.
Creo que lo que les pasa a esas personas es que después de todo lo que hayan podido pasar entre llantos, decepciones y estando dolidas, quieren seguir amando, queriendo, enamorándose, sintiéndose queridas, sonreír por saber que eres feliz y no por fingir/disimular lo que verdaderamente eres. ¿Masoquistas? Puede, pero... hasta donde creo saber el enamorarse no es ningún pecado; puede dolerte menos o más pero es lo más bonito del mundo y la mejor sensación que puedes experimentar en tu vida, creedme lo sé desde lo más oscuro y profundo de mi corazón. Y por supuesto me incluyo en esas personas.
Pero aún así... ¿sabéis que? Envidio a las chicas que son frías, crueles, malas, en fin unas "hijas de puta" como dicen, pero yo creo que son las mejores y que han tenido que pasar y sufrir mucho para llegar a ser así, y de verdad las entiendo. Me encantaría ser una de ellas...
Chicas, no os enamoréis de el que os de alegrías y os las arrebate de golpe, os embobe e hipnotice porque después cuando sepa que sois suyas os dejaran tiradas como la basura que creen que eres. Y no. Porque vosotras, tu, la que estas leyendo esto, vale tanto como todos los números juntos. Infinito. Así que no, no lo hagáis, no os enamoréis de el que os quite la sonrisa sino del que os la ponga de una punta a otra cada mañana, entre lágrimas, vestida, desnuda, maquillada y con la cara recién lavada y a las tres de la mañana os mande un mensaje diciéndoos que ya esta en casa, que ojala estuvieras despierta para poder hablar contigo, que lo necesita, que descanses y que te mande un beso, ¿esos? esos son los mejores. Pero cuidado, yo lo hice y.
Y chicos, dejad de ser tan cabrones, de hacernos llorar, de doler y de joder. Y que por mucho daño o quebraderos de cabeza que os haya podido causar una, no todas somos ni seremos así. Aunque penséis que no aun seguimos quedando chicas decentes... o eso creo. Que aparezcáis, que los mejores vengan o vuelvan y no se vayan nunca como prometieron. Que las de verdad seguimos aquí y no mordemos.
A.
Ya he visto que todos son iguales, que ninguno cambiará, todos te manejan a su gusto, acabas dolida, humillada y jodida como ninguna. ¿Y ellos? Siguen y se ríen y siguen haciendo todo lo que tu un día dijiste que no, que nunca habría nadie así en tu vida, y mírate ahora...
Lo siento por su próxima victima, espero que no acabe igual que yo.
Y entonces ahora es cuando llega el supuesto príncipe azul ¿no? Porque después de todo lo pasado, vivido y llorado decides que no, que ya no más, que basta de ser la idiota de turno, la que esta ahí siempre, la que aguanta, la que llora y la que se preocupa de tantas cosas que ya ni nombrarlas puedes o ni siquiera quieres, es cuando, dicen, llega. Pero tu ya.
Creo que lo que les pasa a esas personas es que después de todo lo que hayan podido pasar entre llantos, decepciones y estando dolidas, quieren seguir amando, queriendo, enamorándose, sintiéndose queridas, sonreír por saber que eres feliz y no por fingir/disimular lo que verdaderamente eres. ¿Masoquistas? Puede, pero... hasta donde creo saber el enamorarse no es ningún pecado; puede dolerte menos o más pero es lo más bonito del mundo y la mejor sensación que puedes experimentar en tu vida, creedme lo sé desde lo más oscuro y profundo de mi corazón. Y por supuesto me incluyo en esas personas.
Pero aún así... ¿sabéis que? Envidio a las chicas que son frías, crueles, malas, en fin unas "hijas de puta" como dicen, pero yo creo que son las mejores y que han tenido que pasar y sufrir mucho para llegar a ser así, y de verdad las entiendo. Me encantaría ser una de ellas...
Chicas, no os enamoréis de el que os de alegrías y os las arrebate de golpe, os embobe e hipnotice porque después cuando sepa que sois suyas os dejaran tiradas como la basura que creen que eres. Y no. Porque vosotras, tu, la que estas leyendo esto, vale tanto como todos los números juntos. Infinito. Así que no, no lo hagáis, no os enamoréis de el que os quite la sonrisa sino del que os la ponga de una punta a otra cada mañana, entre lágrimas, vestida, desnuda, maquillada y con la cara recién lavada y a las tres de la mañana os mande un mensaje diciéndoos que ya esta en casa, que ojala estuvieras despierta para poder hablar contigo, que lo necesita, que descanses y que te mande un beso, ¿esos? esos son los mejores. Pero cuidado, yo lo hice y.
Y chicos, dejad de ser tan cabrones, de hacernos llorar, de doler y de joder. Y que por mucho daño o quebraderos de cabeza que os haya podido causar una, no todas somos ni seremos así. Aunque penséis que no aun seguimos quedando chicas decentes... o eso creo. Que aparezcáis, que los mejores vengan o vuelvan y no se vayan nunca como prometieron. Que las de verdad seguimos aquí y no mordemos.
A.
sábado, 8 de marzo de 2014
Hoy vuelve a ser sin ti...
Y otra noche más aquí, sin ti...
Y otro momento más del día en el que no estas, en los que mi mente no deja de pensarte, no deja de creer que algún día todo cambiará, que volveré a ser la que era, la de los ojos naturales, la de la mirada bonita y llena de alegría, la que necesitaba calor para sentirse bien, la que siempre solía decir que para adelante y con una sonrisa, que siempre había motivo, la que tenía esa ilusión por vivir, por sentir, por crecer y creer, la que amaba la vida de una manera impresionante y quería vivirlo todo al lado de los suyos, los mejores.
Lo que ella ya no sabe es que ni yo ni tan siquiera ella misma seguimos siendo las de siempre... ya no decimos el te quiero de antes, ni soy la niña que amaba el vivir ni tampoco la que te decía que siguieras adelante con una sonrisa que iluminaba el mundo, como solían decirme, ahora ya mis ojos no desprenden esa alegría que antes dibujaban sonrisas, ya no son los mismos, ya no existe esa mirada, ahora los ves y si miras bien solo hay tristeza, dolor, llanto, hinchazón y enrojecimiento, y aún más si los miras a estas horas... que todo a cambiado, que ya nada será igual, que todo acabará porque al fin y al cabo venimos para irnos, esa es la única misión que cumpliremos en esto que llaman vida y entre medias dicen no sé que de vivirla, enamorarte, ser feliz, luchar, tener fuerzas y demás cosas que... no se si sentiré.
Porque si no estas tú yo ya no quiero mirar bonito ni sonreír de verdad ni tan siquiera amar, ni enamorarme... hace tiempo que deje de creer en eso, solo trae lágrimas, penas, malestar y mucho mucho dolor... Aunque también dicen que es lo mejor del mundo... ¿vienes y lo comprobamos? Ja, ¿irónico verdad? el decir que ya no creo en el amor y temblar cada vez que veo tu sonrisa o tu mirada o esos ojos café que me enamoraron perdida, locura y absolutamente de ti, no hay ojos más bonitos en el mundo que con los que me mirabas, tu sonrisa de idiota cuando me vacilabas, las veces que me hacías enfadar y a los dos minutos sabías perfectamente que lo arreglarías, dos palabras y ya volvía a ser tuya, que coño, que nunca me habías perdido solo que cada vez me ganabas un poquito más, me enganchaba más y más a ti hasta el punto de echarte de menos cuando tardabas más de dos minutos en contestar, ya lo sé, patético, como tu decías. Como el quererte. Como el necesitarte. Como el echarte de menos. Como el... joder, que ya no estas.
Creo que lo que de verdad necesito es cumplir todas y cada una de las fantasías y sueños que tuve contigo, y decir todos sería vivir seis vidas; porque 24 horas al día durante más de un año, dan para mucho... para mucho y más. Seis.
Hoy necesito dormir con esa camiseta y oliendo a ti, hoy me he dado cuenta de todo, hoy otro ataque de ansiedad y el primero desde hace mucho en el que tu no estabas ahí para decirme que me tranquilizase y, entre lágrimas, sacarme la mejor de mis sonrisas. Hoy te aseguro que me dormiré llorando y mañana me juraré sonreír y acabaré faltando a esa palabra, como cada vez que se trata de ti.
Pero... ¿Dónde debería firmar para vivirlas a tu lado? Porque me sobraría tiempo y me faltaría tinta ¿y qué más da si es a tu lado? Sentencio mi vida si hace falta y se me dan la certeza de que hasta en el último suspiro estarías a mi lado, le vendo mi alma al diablo.
Fíjate lo que te amo, que me quemaría ahí abajo por ti.
Y otro momento más del día en el que no estas, en los que mi mente no deja de pensarte, no deja de creer que algún día todo cambiará, que volveré a ser la que era, la de los ojos naturales, la de la mirada bonita y llena de alegría, la que necesitaba calor para sentirse bien, la que siempre solía decir que para adelante y con una sonrisa, que siempre había motivo, la que tenía esa ilusión por vivir, por sentir, por crecer y creer, la que amaba la vida de una manera impresionante y quería vivirlo todo al lado de los suyos, los mejores.
Lo que ella ya no sabe es que ni yo ni tan siquiera ella misma seguimos siendo las de siempre... ya no decimos el te quiero de antes, ni soy la niña que amaba el vivir ni tampoco la que te decía que siguieras adelante con una sonrisa que iluminaba el mundo, como solían decirme, ahora ya mis ojos no desprenden esa alegría que antes dibujaban sonrisas, ya no son los mismos, ya no existe esa mirada, ahora los ves y si miras bien solo hay tristeza, dolor, llanto, hinchazón y enrojecimiento, y aún más si los miras a estas horas... que todo a cambiado, que ya nada será igual, que todo acabará porque al fin y al cabo venimos para irnos, esa es la única misión que cumpliremos en esto que llaman vida y entre medias dicen no sé que de vivirla, enamorarte, ser feliz, luchar, tener fuerzas y demás cosas que... no se si sentiré.
Porque si no estas tú yo ya no quiero mirar bonito ni sonreír de verdad ni tan siquiera amar, ni enamorarme... hace tiempo que deje de creer en eso, solo trae lágrimas, penas, malestar y mucho mucho dolor... Aunque también dicen que es lo mejor del mundo... ¿vienes y lo comprobamos? Ja, ¿irónico verdad? el decir que ya no creo en el amor y temblar cada vez que veo tu sonrisa o tu mirada o esos ojos café que me enamoraron perdida, locura y absolutamente de ti, no hay ojos más bonitos en el mundo que con los que me mirabas, tu sonrisa de idiota cuando me vacilabas, las veces que me hacías enfadar y a los dos minutos sabías perfectamente que lo arreglarías, dos palabras y ya volvía a ser tuya, que coño, que nunca me habías perdido solo que cada vez me ganabas un poquito más, me enganchaba más y más a ti hasta el punto de echarte de menos cuando tardabas más de dos minutos en contestar, ya lo sé, patético, como tu decías. Como el quererte. Como el necesitarte. Como el echarte de menos. Como el... joder, que ya no estas.
Creo que lo que de verdad necesito es cumplir todas y cada una de las fantasías y sueños que tuve contigo, y decir todos sería vivir seis vidas; porque 24 horas al día durante más de un año, dan para mucho... para mucho y más. Seis.
Hoy necesito dormir con esa camiseta y oliendo a ti, hoy me he dado cuenta de todo, hoy otro ataque de ansiedad y el primero desde hace mucho en el que tu no estabas ahí para decirme que me tranquilizase y, entre lágrimas, sacarme la mejor de mis sonrisas. Hoy te aseguro que me dormiré llorando y mañana me juraré sonreír y acabaré faltando a esa palabra, como cada vez que se trata de ti.
Pero... ¿Dónde debería firmar para vivirlas a tu lado? Porque me sobraría tiempo y me faltaría tinta ¿y qué más da si es a tu lado? Sentencio mi vida si hace falta y se me dan la certeza de que hasta en el último suspiro estarías a mi lado, le vendo mi alma al diablo.
Fíjate lo que te amo, que me quemaría ahí abajo por ti.
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