lunes, 10 de marzo de 2014

Color fosforito.

Otra de las cosas que espero que ninguna entienda como nosotros. 

Ese color fosforito, es promesa, lo juro.

Que hoy ya es once y ya han pasado ocho meses de todo, y cómo no A echándolo de menos. Echandote a ti de menos. ¿Sabes que? Sigo teniendo en mis manos tu regalo cada noche, sigo pintandome las uñas, sigo durmiendome con tu camiseta cada madrugada, sigo saliendo los sábados a las dos de la mañana al jardín a mirar las estrellas para ver si en una de estas apareces por detrás con tu pijama y te tumbas a mi lado mientras me dices que todas esas se quedan pequeñas comparadas con mi sonrisa, que me quieres y me abrazes hasta no soltarme nunca, quedarme a tu lado, apoyada en tu pecho hasta el ultimo día, seria lo mejor de mi vida; sigo escribiendo mientras escucho aquella canacion que me dedicaste y que tatareaste tumbado en mi cama, sigo aquí y por ti juraría que nunca abandonaría pero si se trata de irse quedate tu, yo me voy. Dicen que no hay sitio para los dos y se ve claro quien sobra. 

Sigo con la esperanza a trazos y la ilusión a golpes esperando el momento en el que se acabe todo esto, y de una vez por todas consiga ser feliz. Solo pido que sea a tu lado, que hagamos un "para siempre" de verdad. Uno. Que cumplamos nuestras promesas y que no seamos como todos los que ahora las rompen. Tu no eres de esos y yo no soy de las que prometen amor eterno sin sentir nada ni saberlo todo, a ti te lo jure. Que yo quiero y te quiero. Que nunca lo he necesitado tanto ni pedido nada con lágrimas en los ojos y tu fuiste el primero. El primero de tanto. El primero de todo. Ojala fueses también el ultimo...

Sigo mirando a la luna con los mismos ojos que te miraba ti, con la misma mirada de encantamiento, enamoramiento e inociencia que tus ojos me arrancaban con solo un segundo de tus admirables vistas. Sigo llorando cada vez que la miro y sigo sintiéndome frágil sabiendo que siempre me recordara a ti. Sigo admirándola con delicadeza por si acaso se rompe, porque con una de las dos rotas ya vale. Sigo contemplandola con un piano sonando de fondo en mis auriculares, con la manta por encima, con la sonrisa rota y tonta y las lágrimas resbalando por donde siempre fue tu sitio: mis labios. 

Sigo queriendote, sigo amándote.


"Siempre tuya.
Siempre mio.
Siempre nuestros."
              
                    Mi amada inmortal- L.Beethoven 

Siempre me encantó este poema, siempre será mi verdad.

A.

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