sábado, 8 de marzo de 2014

Hoy vuelve a ser sin ti...

Y otra noche más aquí, sin ti...


Y otro momento más del día en el que no estas, en los que mi mente no deja de pensarte, no deja de creer que algún día todo cambiará, que volveré a ser la que era, la de los ojos naturales, la de la mirada bonita y llena de alegría, la que necesitaba calor para sentirse bien, la que siempre solía decir que para adelante y con una sonrisa, que siempre había motivo, la que tenía esa ilusión por vivir, por sentir, por crecer y creer, la que amaba la vida de una manera impresionante y quería vivirlo todo al lado de los suyos, los mejores.


Lo que ella ya no sabe es que ni yo ni tan siquiera ella misma seguimos siendo las de siempre... ya no decimos el te quiero de antes, ni soy la niña que amaba el vivir ni tampoco la que te decía que siguieras adelante con una sonrisa que iluminaba el mundo, como solían decirme, ahora ya mis ojos no desprenden esa alegría que antes dibujaban sonrisas, ya no son los mismos, ya no existe esa mirada, ahora los ves y si miras bien solo hay tristeza, dolor, llanto, hinchazón y enrojecimiento, y aún más si los miras a estas horas... que todo a cambiado, que ya nada será igual, que todo acabará porque al fin y al cabo venimos para irnos, esa es la única misión que cumpliremos en esto que llaman vida y entre medias dicen no sé que de vivirla, enamorarte, ser feliz, luchar, tener fuerzas y demás cosas que... no se si sentiré.


Porque si no estas tú yo ya no quiero mirar bonito ni sonreír de verdad ni tan siquiera amar, ni enamorarme... hace tiempo que deje de creer en eso, solo trae lágrimas, penas, malestar y mucho mucho dolor... Aunque también dicen que es lo mejor del mundo... ¿vienes y lo comprobamos? Ja, ¿irónico verdad? el decir que ya no creo en el amor y temblar cada vez que veo tu sonrisa o tu mirada o esos ojos café que me enamoraron perdida, locura y absolutamente de ti, no hay ojos más bonitos en el mundo que con los que me mirabas, tu sonrisa de idiota cuando me vacilabas, las veces que me hacías enfadar y a los dos minutos sabías perfectamente que lo arreglarías, dos palabras y ya volvía a ser tuya, que coño, que nunca me habías perdido solo que cada vez me ganabas un poquito más, me enganchaba más y más a ti hasta el punto de echarte de menos cuando tardabas más de dos minutos en contestar, ya lo sé, patético, como tu decías. Como el quererte. Como el necesitarte. Como el echarte de menos. Como el... joder, que ya no estas. 


Creo que lo que de verdad necesito es cumplir todas y cada una de las fantasías y sueños que tuve contigo, y decir todos sería vivir seis vidas; porque 24 horas al día durante más de un año, dan para mucho... para mucho y más. Seis.


Hoy necesito dormir con esa camiseta y oliendo a ti, hoy me he dado cuenta de todo, hoy otro ataque de ansiedad y el primero desde hace mucho en el que tu no estabas ahí para decirme que me tranquilizase y, entre lágrimas, sacarme la mejor de mis sonrisas. Hoy te aseguro que me dormiré llorando y mañana me juraré sonreír y acabaré faltando a esa palabra, como cada vez que se trata de ti.


Pero... ¿Dónde debería firmar para vivirlas a tu lado? Porque me sobraría tiempo y me faltaría tinta ¿y qué más da si es a tu lado? Sentencio mi vida si hace falta y se me dan la certeza de que hasta en el último suspiro estarías a mi lado, le vendo mi alma al diablo.


Fíjate lo que te amo, que me quemaría ahí abajo por ti.

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